
5 de agosto de 2026 - Maria Diaz
La Seguridad Vial empieza antes de una licencia
Hoy quiero expresar mi sorpresa cuando escucho que algunas autoridades plantean que la seguridad vial no es un tema de educación vial.
Y yo pregunto: Porqué si para ser médico, ingeniero, abogado o ejercer cualquier profesión debemos estudiar, prepararnos y certificarnos, ¿por qué una actividad tan importante como conducir un vehículo, donde está en juego la vida propia y la de los demás, no debería requerir una formación especializada?
La conducción también es una responsabilidad profesional. Miles de personas en nuestro país dependen del volante para trabajar: conductores del transporte público, transporte de carga, transporte empresarial, motociclistas (conchos, delivery) y diferentes sectores de la movilidad.
Cuando hablamos de educación vial, no estamos planteando sustituir las funciones del Ministerio de Educación, que tiene una misión fundamental y un currículo amplio enfocado en la formación académica de nuestros estudiantes. Tampoco estamos sustituyendo la labor de INFOTEP, una institución valiosa para la capacitación técnico-profesional que da soporte a las empresas que necesitan capacitar a sus empleados en diversas áreas y que también tiene un amplio curriculum de formación.
De igual manera, reconocemos los esfuerzos realizados por ENEVIAL en materia de educación vial; sin embargo, la realidad nacional demanda una estructura especializada con mayor alcance territorial, cobertura permanente y capacidad para atender de manera integral a todos los ciudadanos que necesitan formación vial, desde quienes aspiran a obtener una licencia hasta quienes requieren actualización, capacitación profesional o reeducación por infracciones.
Por eso proponemos la creación de Centros Integrales de Educación y Seguridad Vial, especializados exclusivamente en la formación de nuevos conductores, capacitación de conductores profesionales, reeducación de infractores, evaluación de competencias y certificación previa a los trámites de licencias de conducir.
El objetivo es que cuando un ciudadano llegue a la Dirección General de Licencias de Conducir, no llegue solamente a realizar un trámite, sino que llegue preparado, capacitado y consciente de la responsabilidad que asumirá al ponerse frente a un volante.
Así construiremos una cultura vial más eficiente, con conductores mejor preparados y con menos pérdidas de vidas por accidentes de tránsito.
La seguridad vial no se construye únicamente con fiscalización y sanciones; se construye con educación, formación y prevención. Porque educar para conducir es educar para salvar vidas.
María Díaz Guzmán
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